Benarés está enferma.




El mundo es una distopía – constructo o construcción - , sin embargo el único sentido del universo es la trascendencia, no el desarrollo, que confundimos tantas veces con el progreso, y ni siquiera este último sirve para explicar el sentido último de la vida o de la existencia. La visión materialista del hombre – como queria el comunismo – es una idea errada, y nociva, que pervierte el sentido trascendente del hombre incluso las religiones más ortodoxas, opacas y tantas veces manipuladas, donde como explicaba Julian Marías, todas las creéncias presentan grietas que anuncian su derrumbe, incluso el capitalismo, su idea pervertida que ha mutado hacia la acumulación de grandes capitales, y ha perdido su función social de redistribución de la riqueza, y genera una desigualdad tan alta que pervierte hasta la escatología el sentido mismo de la economía sino el sentido de la humanidad o del ser humano.



Escribía Antoine Saint-Exupery en Cartas al General X, que perdidos entre los engranajes del sistema y los negros ramales de la sociedad, hay millones de hombres que sueñan con despertar. Millones de personas que anhelan encontrar el sentido a sus vidas y que sin embargo viven en una sociedad deshumanizada, y mercantilizada hasta la nausea, dónde nos han hecho creer que la producción es el fin de la sociedad y del mundo. Estudiando la figura del Buda, no por creer en el budismo, sino por poner un ejemplo, el príncipe Shidarta encontró la ciudad de Benares enferma, y volvió hacia los bosques, a la naturaleza intentado buscar el sentido trascendente del hombre y cientos de hombres le siguieron, y así se convirtió en el Buda, que hoy conocemos todos. Sin embargo siguiendo con lo que escribía Saint-Exupery la sociedad ha perdido el sentido del golpe, dónde no es igual el golpe con sentido del pionero, que el golpe forzado y obligado del presidiario. En este sentido, desde aquí – este rinconcito del mundo – la sociedad que hemos creado, al creer que su único sentido, es la producción, se asemeja más a una cárcel, que a lo que debería ser o significar.



La felicidad, existe como pulsión, explican los psicologos, sin embargo no existe como tal. El budismo habla del sufrimiento, la tristeza es inherente al ser humano, y el sufrimiento en si parte de nuestra existencia. Sin embargo vivimos en un mundo errado, o al menos en una sociedad equivocada, y Benares sigue enferma. El sentido del universo es la trascendencia, y la existencia contiene significantes mucho más profundos, que el consumo vacío hasta la muerte – ese consumir hasta morir – que es una idea que deshechamos.





















































libRos que estoy leyendo.





<